Escribe en el chat tu necesidad o problema. El asistente te enrutará al flujo más adecuado.
¿Falta de tiempo, clientes difíciles, desorden en las tareas o no sabes por dónde empezar? Cuéntale al asistente qué te preocupa: retención de clientes, ventas que no cierran, equipos descoordinados, demasiados correos sin responder o ideas que no se convierten en acción. Él te ayuda a ordenar el problema y a proponer pasos concretos.
Puedes pedirle consejos para automatizar lo repetitivo: desde respuestas a preguntas frecuentes y seguimiento de leads hasta recordatorios, flujos de email o checklist para onboarding. Te sugiere qué automatizar primero y cómo estructurarlo sin complicarte.
Si quieres atraer más contactos o calificar mejor a los que ya tienes, pregúntale por ideas de landing, mensajes para campañas, preguntas para formularios o secuencias de contacto. También puede ayudarte a definir criterios para priorizar leads y no perder oportunidades.
Pide ideas para estrategia de contenido, planes de publicaciones en redes, temas para tu blog o newsletter, o un calendario editorial sencillo. Útil para lanzamientos, rebrands o cuando no sabes qué publicar la próxima semana.
Redacta con su ayuda emails a clientes, propuestas comerciales, resúmenes para reuniones o respuestas profesionales a quejas y objeciones. También puede resumir textos largos en puntos clave o adaptar el tono (más formal, más cercano, etc.).
Organiza notas sueltas, define pasos de un proyecto, prioriza tareas o diseña un mini plan de acción. Si tienes muchas ideas en la cabeza, el asistente te ayuda a bajarlas a un esquema claro y ejecutable.
Describe en tus palabras qué necesitas; el asistente se adapta y te guía al flujo que mejor te sirva.